Las tasas de recolección de desechos dependen en última instancia de factores locales: gobernanza, geografía, densidad de población, patrones de consumo, conciencia pública, entre otros. Un asombroso 90% de los desechos producidos en los países de bajos ingresos se tiran o queman al aire libre. Estas mismas ciudades están creciendo a un ritmo acelerado, pero sin sistemas adecuados de gestión de desechos, el océano y nuestras costas globales solo servirán como vertedero para aún más desechos plásticos. El imperativo es que las ciudades desarrollen programas de gestión de residuos que aumenten las tasas de recolección y eliminen las fugas durante el transporte a las instalaciones de recepción. Ninguna otra solución puede prometer un impacto tan inmediato o duradero.